Redaccion | Junio 08, 2016
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Joan-Ramon Laporte además de ser el jefe del servicio de farmacología del Hospital Vall d'Hebron, es catedrático de farmacología en la UAB y dirige el Instituto Catalán de Farmacología.
“Actualmente, los medicamentos son la tercera causa de muerte tras el infarto y el cáncer, según estudios hechos en EEUU. Cada año mueren unas 100.000 personas por errores de medicación, y otro tanto por efectos adversos”, suelta nada más empezar su entrevista para el diario El Mundo, de España.
“La implicación de los medicamentos en patologías comunes es algo muy, muy importante. Los medicamentos están produciendo enfermedades que no se distinguen de las otras. Pueden producir un infarto de miocardio, o que te caigas y te rompas el fémur, o un ataque psicótico”, explica.
“Sólo en Cataluña hay entre 6.000 y 9.000 fracturas de cuello de fémur al año: entre el 13 y el 14% de ellas tiene que ver con el omeoprazol y otros medicamentos análogos. Dificulta la absorción del calcio y las personas que lo toman habitualmente tienden a desarrollar osteoporosis. Un 8,4% de las fracturas se deben al consumo de medicamentos para dormir. Y, más de 300, están relacionadas con el uso de antidepresivos”, asegura.
“Hoy, la industria está medicalizándolo todo. Los laboratorios inventan nuevas enfermedades, convierten la tristeza en depresión, la timidez en fobia social o el colesterol en una enfermedad. Los lobbys farmacéuticos promueven más mentiras que medicamentos y dicen que son más eficaces de lo que son”, afirma el catedrático.
Aunque los permisos los concede la Agencia Europea del Medicamento, cada país puede decidir si financia un determinado medicamento. En España, por ejemplo, se financian todas las novedades. Hay medicamentos que Gran Bretaña ha rechazado financiar, que allí sí se financian.
“Cuando un medicamento sale al mercado, es tan poco conocido, porque se ha estudiado tan poco, que no estamos seguros de que no pueda tener efectos indeseados graves”, apunta.
“En España nos polimedicamos. Hace 15 años se daban entre 12 y 13 recetas por persona al año. Ahora, casi 20. Por lo menos la mitad de los medicamentos que tomamos son innecesarios. Hay gente que durante toda su vida toma medicación para dormir. Sin embargo, al cabo de tres o cuatro semanas el cuerpo ya lo ha asimilado, y es tan eficaz como el placebo”, expone.
Los laboratorios no dan acceso público a los ensayos clínicos. Tampoco se lo dan al sistema de salud. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios aprueba medicamentos sin revisar los datos de los pacientes que han participado en los ensayos.
“El tiempo que se tarda en retirar un medicamento, por producir efectos indeseados graves, ha pasado de seis o siete años en 2004, a 12 o 14 años en la actualidad. Cuesta mucho retirarlos, debido a la creciente influencia que la industria ejerce sobre los sistemas de salud, tal como ha denunciado el Consejo de Europa”, concluye Laporte, con la esperanza de que esta situación, finalmente, pueda revertirse.